miércoles, 22 de agosto de 2007

A la Antigua

No hubo caso, no me pude convencer.. después de mi desastroso paso por las lides del amor on line, decidí cancelar mi cuenta. Al final todo era tan complicado y caótico que no tenía absolutamente ninguna diferencia con el mundo real. Además, nunca me pude quitar de la cabeza el factor supermercado; el estar ahí todo expuesto para que la gente llegue y te suba a su carrito. No quiero sentirme como un paquete de arroz. Eso, sin contar con que la "magia" de las coincidencias se reducían a su mínima expresión, osea, te ves te contactas y ya está. El otro verá si te pesca o no.
Quizá he visto demasiadas películas románticas, pero creo que hay encanto en conocer gente de la manera más inesperada, en los lugares más raros. Eso te da esperanza que algo entretenido te puede pasar hasta en la consulta del dentista. Si uno no tuviera esa magia en su vida, pucha que sería fome!. Si la vida ya es demasiado plana después de cierta edad, no la hagamos más fome.
Que será de estos cabros todos técnologizados que han cambiado el juntarse en la plaza por estos sitios de exposición on line. Se están perdiendo de las historias más divertidas de sus vidas. Que pena por ellos.
En fin, así no más es la cosa. He dejado de lado la tecnología, esperaré que algo interesante me pase a la vuelta de la esquina a la manera antigua y no me pase en un clic.
PD: Espero no haber sonado muy desesperada... todavía no llego a tanto.

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